Entrevista

Ricardo Montes: ¿Pero cómo fue que lograste que los Chicle Bomba tocaran? Se dice que un día antes habían tronado.

Freddy Foxx: Sí, así fue. Cuando aterrizaron en Los Ángeles y los llevaron al Beverly Laurel Hotel, Feder ya estaba muy borracho, aunque era temprano. Llegó directo al Swingers, el restaurant ese que está abajo, y pidió una Mimosa. Ahí las meseras están bue-ní-si-mas, su uniforme es una falda tableada arriba de la rodilla, y todas traen calcetas largas, son como un fetiche. Pero bueno, me estoy desviando, como siempre. ¿De veras no quieres una cerveza? ¿Algo más fuerte? Deberías tomarte algo, yo ya estoy bien pedo.

Ricardo: No tomo, Freddy, Gracias.

Freddy: Haces bien, haces bien. Yo intento no tomar, pero ya ves. Ese día estaba sobrio. Llegué a Los Ángeles al mismo tiempo que ellos, pero veníamos de lugares distintos. Los Chicle Bomba de su gira por Europa, yo del Distrito Federal. Estaba en mi trabajo de Chabelo, con un montón de escuincles.

Ricardo: ¿De Chabelo?

Freddy: Sí, Chabelo, Chabuelo, Chabelolsen ¿o qué edad tienes? No mames ¡Todo mundo conoce a Chabelo! ¡El presentador del programa infantil más famoso de México!

Ricardo: Sí, pero ¿cómo que tu trabajo de Chabelo?

Freddy: ¡Ah! Se me olvida que soy más grande que todo el mundo. Lo que pasa es que Chabelo, allá a finales de los setenta, y principios de los ochenta, hacía unas excursiones a Disney, se llevaba a un montón de niños y niñas a Disneylandia. Lo anunciaban así, Tours Chabelo. También había viajes de Quinceañera, creo que en crucero por el Caribe, y todo el marketing lo hacía Chabelo. Se supone que él en persona iba a esas cosas, pero no sé, no tuve oportunidad de comprobarlo. Chabelo hacía tours, y es lo que hago yo: Tours a Coachella. Gracias a que soy una LEYENDA DEL ROCK las marcas me pagan para ser el vocero de esos viajes. No hay mucha promo hacía afuera. Quién sabe cuál es su ganancia verdadera. Un año es AXE, otro año es la cerveza Indio, el siguiente quién sabe a quién se le ocurrirá, pero siempre hay alguien interesado en que una FIGURA como yo, vaya dándole legitimidad al evento. Bueno, la mayoría de los que ganan el viaje no me pelan, están pensando en las bandas nuevas, gringas e inglesas, y no en un dinosaurio como yo, pero aun así no debo hacer desfiguros, por eso no puedo beber. No sería problema si solo me tomara una chela y ya, pero con una me encarrilo y no hay quien me pare. Qué bueno que no me dejan chupar, en serio, porque una vez que fui con AXE, me acuerdo, había una chavita que estaba gua-pí-si-ma, con ojos medio rasgados y llena de pecas. Y como hacía mucho calor usaba unas minifaldas de mezclilla espectaculares. Seguro que ya pedo le hubiera tirado la onda, y nunca se sabe con las chavitas, capaz que me hace caso. No era menor de edad, cómo crees… oye ¿estás grabando todo esto? pero no lo vas a usar ¿o sí? ¿No lo vas a poner todo? Es que borracho tampoco puedo parar de hablar. Tú saca toda la paja y escribes lo esencial ¿no? igual y me lo dejas leer antes de que lo publiques ¿o qué?

Ricardo: Sí, no te preocupes. Yo grabo, luego lo transcribo y corto todo lo que se tenga que cortar.

Freddy: ¿Pero lo transcribes todo?

Ricardo: Sí, es más fácil que sea todo y luego ir recortando.

Freddy: O sea, esto que estoy diciendo ahorita lo vas escribir y luego a cortar

Ricardo: Exacto.

Freddy: Qué hueva, pero bueno, es tu chamba y tú haces lo que quieras. ¿En qué iba?

Ricardo: Que estabas de Chabelo en el festival Coachella.

Freddy: Ándale, eso. Llegué al hotel Beverly Laurel y ahí estaba Feder tomándose una Mimosa en el restaurante, bien pedo. Ahí hay una rockola, y Feder se levantaba cada rato a poner canciones. Puras de los ochenta, aunque él es demasiado joven para haber vivido esa época. Puso una de Flock of Seagulls, I Ran. Chale, cómo me gustaba esa banda. Ahí me cayó bien el chamaco. También puso esta que se llamaba… ¿cómo se llama? The Cutter, de los Echo and the Bunnymen. No sé por qué dicen que los ochenta eran horribles. Luego puso una de los Tears for Fears. Sí estaba muy depre el Feder, porque le vi las lágrimas. El Profesor Xavier, su mánager, estaba cuidándolo, y se me acercó. Fue a mi mesa y me dijo “ya no sé qué hacer, no sé qué trae ¿por qué no platicas con él?” Y bueno, claro que lo iba a ayudar. Veía cómo estaba sufriendo el Feder. Pero bueno, sólo traía una súper peda, eso le dije al Profe, sólo hacía falta que se durmiera unas horas y ya. “El problema es que cuando llegamos a Los Ángeles dijo que ya no quería tocar. Y el Coachella es súper importante” me dijo. Así que hice mi trabajo. Platiqué con él y lo convencí. Al otro día viajamos a Indio, California, tocaron los Chicle Bomba y todos contentos.

Ricardo: Pero ¿Así tan fácil? ¿Cómo le hiciste? ¿Por qué no quería tocar?

Freddy: Ah, no. Eso no te lo voy a contar. Son cosas privadas.

Ricardo: Pero…

Freddy: Mira, si tú fueras de la Q, de la NME o de la Squire gringa te lo diría todo. Te contaría que el Feder está enamorado de Roto, el cantante de Los Desesperados, que no quería verlo porque tocaban al otro día, después de ellos, en Coachella y seguro se lo iba a encontrar, pero no puedo decirte nada porque en México eso sería un pedote si lo publicaras. Ni Juanga puede aceptar abiertamente que es gay, aunque todos lo sepamos, porque se armaría un desmadre ¡uy qué miedo! o los rumores que hay de Vicente Fernández o de su hijo. ¡Chale! ¿Por qué no somos como los países del primer mundo en donde se puede hablar de drogas y de bisexualidad sin ningún problema?

Ricardo: Pues… no sé… si no quieres no me cuentes nada.

Freddy: No, ahora te cuento. Tú sabrás si lo publicas. Va a ser tu bronca, a mí qué. No sé qué represalias pueda haber contra ti. Para qué me quieres sacar la sopa.

Ricardo: Yo sólo preguntaba cómo había sido todo…

Freddy: Pues eso. Parece ser que el Feder le mandaba mails a Roto mientras andaba de gira por Europa y éste no los contestaba. Feder lo hacía cuando estaba ahogado de borracho. Agarró la peda al final de la gira europea, que al parecer les iba cada vez mejor. No lo podía evitar. Escribía y al otro día se arrepentía. Creo que le mandó tres o cuatro, pero Roto se hacía el occiso gacho. Tampoco contestaba los de arrepentimiento. Al llegar a Los Ángeles a Feder se le caía la cara de vergüenza. No se lo quería encontrar. Por eso andaba pedo todo el tiempo. Eso fue lo que logré sacarle cuando el Profe me lo endosó. Me tuve que poner borracho con él. Tú no tomas, no sabes lo que es eso. No puedes estar con un alcohólico y que éste confíe en ti si no comienzas a beber con él. Es una barrera insalvable, invisible, que sólo nosotros podemos ver ¡salud!

Ricardo: Mejor sí me tomo algo contigo ¿qué pido?

Freddy: ¿No tomas nada de nada? ¿Nunca? A ver, mesero, traiga dos Whiskys dobles. Gracias. Etiqueta Negra. Ese te va a caer bien. Una vez estuve dos semanas enteras bebiendo eso y no tienes idea de lo bien que me sentaba. Al menos en lo que duró la peda. No te quiero contar la cruda. Pero de una noche no te va a hacer mal, ni cruda vas a tener, te lo prometo.

Ricardo: Gracias. Sí, no sé por qué no bebo. Tengo muchos compañeros periodistas bien pedotes.

Freddy: Sí, conozco a algunos.

Ricardo: Pero en los músicos se da más ¿no? el alcohol, las drogas.

Freddy: Es lo que dicen todos, pero me gustaría presentarte a unos abogados que conozco ¡O a unos publicistas! Uff. Esos son más roqueros que los roqueros mismos. Mira, ahí vienen los whiskys. ¡Salud! La verdad es que el asunto de Los Chicle Bomba no fue tan sencillo. Tuve que llamar por teléfono a Roto para que me ayudara. No es que me guste hacerla de Celestino, lo único que quería era que Feder se durmiera y ya. Hablé con Roto que estaba en otro hotel, y le dije que había una fiesta en la noche, que iban a estar muchos músicos famosos y gente de la industria. La verdad es que me la saque de la manga, pero luego resultó que sí había una fiesta, en un hotel de downtown, el ACE. Pero eso lo supe después. El caso es que Roto dijo que sí, que iría. Hice que Roto saludara por el celular a Feder, y con eso el chamaco ya se tranquilizó. Buena onda el Roto, me cae bien, lo único malo es que está desesperado porque su banda tenga éxito. Claro, “Desesperado”. Jajaja. No es que esté mal, todos de una forma u otra queremos tener éxito en lo que hacemos, pero también hay que dejar que las cosas pasen. Es imposible forzarlas. Da la impresión de que Roto quiere manipular su destino. Así que cuando le dije que habría gente de la industria dijo que sí. Se imaginaba que podía conocer a alguien que le ayudara a lograr su sueño, y como hay el rumor de que a los Chicle Bomba les va bien porque Rachel Tarnofsky anda con Feder, Roto quería estar con ella, quedar bien, ligársela, algo. Esa fue la razón por la que aceptó.

Ricardo: ¿Tú les produjiste su primer disco, no?

Freddy: Sí, claro. También aceptó por eso, porque fui productor de Los Desesperados. Al menos Roto me debe eso. Aunque no sé en realidad qué tan a gusto quedaron con el resultado. Las bandas despotrican o te alaban pero a tus espaldas, nunca de frente. O te dicen verdades a medias. Tampoco es que se den cuenta, no son capaces de escuchar el sonido “real” de su trabajo, de su disco. Es que una cosa es oír a tu banda en los ensayos y luego otra escucharla en una buena grabación. Hay músicos que no pueden con eso ¿conoces a los LA´s? una banda inglesa.

Ricardo: Creo que he escuchado solo su canción más conocida.

Freddy: Sí, seguro There she goes. Ese único disco que hicieron en 1990 es muy bueno, todo, lo produjo Lillywhite. Pero el líder y cantante nunca estuvo conforme. No le gustaba el sonido del disco y por eso no volvieron a grabar jamás. Es una pena. Chale. Así que no sé si a Los Desesperados les gustó el que yo les produje.

Ricardo: A mí me parece buenísimo.

Freddy: Gracias. Ellos jamás se han acercado a decirme nada. Es como si los dos, grupo y productor, hubiésemos hecho nuestro trabajo y ya. O sea, eso es lo que se hace, pero, no sé. Me hubiera gustado escucharlos decir eso, lo que acabas de decir: “me parece buenísimo”. Ninguna banda de las que he producido me lo ha dicho. Bueno, yo tampoco se lo dije a los que me produjeron, así que estamos a mano. ¡Salud!

Ricardo: ¿Y fueron a la fiesta?

Freddy: Sí, sí hubo fiesta. Yo iba con Feder. Había logrado que se durmiera, pero me adoptó como su compañía. El profesor Xavier estaba feliz. Él no sabía qué hacer. No tenía experiencia en lidiar con borrachos, pero bueno, fue el profe el que me dijo que en la fiesta estaría Rachel Tarnofsky, de la compañía de las dos bandas: Los Desesperados y Los Chicle Bomba. Así que desde que llegamos al hotel la busqué. Estuvimos en la fiesta, pero además Rachel había alquilado una habitación a la que podíamos ir a hacer lo que quisiéramos. La verdad es que a mí de joven no me tocó tanto glamour, a mi banda no le tocó eso. En la habitación había de todo: cualquier clase de drogas y alcohol. Yo siempre fui muy fresa, viví otras cosas. Había también mucha gente: todos bonitos. Hombres y mujeres. Las amigas de Rachel eran guapísimas y muy interesantes. Muy cachondas. Qué miedo. Se besaban entre ellas, las amigas, en la boca. Jugando. Y Rachel, como se sentía la dueña de estos muchachos, tenía en un brazo a Feder y en otro a Roto, como trofeos. Y los besaba. A uno y a otro. Luego hizo que ellos se besaran. Qué chingón. En ese contexto y a esa hora todo parecía normal.

Ricardo: ¿Sí?

Freddy: No, pérame, ¿ya ves? soy un pinche mexicano jodido y me sale lo mocho. No debería decir “parecía normal”, sino “Era normal” o mejor “Es normal”, o quizá no debería decir nada. No debería contarlo como algo EXTRAORDINARIO. Es como todo este desmadre que se armó cuando salió “Y tu mamá también”. Hubo gente que se escandalizaba y otros defendían y para otros la película fue equis. Decían ¿por qué Gael y Diego no empezaron a andar? Ahora está de moda ser bisexual, dicen. Yo ya estoy viejo. No me tocó, pero eso no importa. Que se hayan ido juntos Rachel, Feder y Roto no importa. Yo no sé qué pasó esa noche. No me invitaron. No sé si los dos se cogieron a Rachel o acabaron entre ellos, o todos revueltos. No sé. Si se fueron a pasar unos días solos a San Francisco no tiene relevancia. Eso no importa.

Ricardo: ¿Entonces qué es lo que importa?

Freddy: ¡Pues la música! No el creador sino la creación. ¿No crees?

Ricardo: Pues, sí…

Freddy: Toda esta obsesión con las biografías. La parte que más nos interesa es la sexual: que si Lennon se cogió a Brian Epstein; que si Townshend es bisexual o pederasta; que qué onda con Michael Jackson; que si Paty Boyd, Harrison y Clapton; que si los Soda se pelearon por una vieja; que si el cantante de Simply Red se cogió a tres mil mujeres en tres años ¿qué importa? lo importante es la música ¿o no?

Ricardo: Sí, sí. Supongo.

Freddy: Así que lo que debería importarnos es que estos dos grupos mexicanos hayan tocado en el Coachella de ese año. Debería preocuparnos qué es lo que van a poder lograr en el futuro gracias a esa tocada. Es como una inversión.

Ricardo: ¿Y? ¿A quién le va a ir mejor?

Freddy: ¡Ja! Esa es otra: LA COMPETENCIA. ¿Por qué siempre sale la competencia?

Ricardo: Bueno, perdón. Lo que quiero decir es que…

Freddy: A Los Chicle Bomba, definitivamente. A ellos les va a ir mejor. Ni modo. Es así.

Ricardo: ¿La gente recibió mejor a los Chicle?

Freddy: En realidad les fue mejor a Los Desesperados, pero sólo en ese momento. O sea, Los Desesperados se toman muy en serio a sí mismos, y salieron e hicieron bien su chamba. La gente les respondió poca madre, el público latino y el anglo. Con los Chicle pasó algo extraño, la gente los veía muy raro, el público no entendía nada, eran diferentes a cualquier banda del cartel. Al principio eso no ayuda, pero a la larga la gente habló más de esa tocada que de la de muchos grupos anglo ya establecidos.

Ricardo: Sé que no debería decir esto, pero a mí me gustan más Los Desesperados que los Chicle Bomba. Me gustaría que pegaran más ¿qué les hace falta?

Freddy: ¿Para encontrar el éxito? Que Roto se suicide, como Kurt Cobain.

Ricardo: Ya, en serio…

Freddy: De veras. O que lo mate alguien, algún loco. Es algo que no ha pasado en nuestro rockcito nacional. No le vendría mal un mártir. Un muerto siempre ayuda. Eleva las ventas.

Ricardo: Qué triste…

Freddy: No lo inventé yo, así es el ser humano.

Ricardo: Bueno, ya para ir cerrando la entrevista, tú que los viste en Coachella ¿les ves futuro a estas dos bandas?

Freddy: Sí, les veo futuro. Más me vale tenerles fe, porque si no son ellos ¿quién? cualquiera de los dos podría agarrar la estafeta que ahorita trae Zoé. Siempre es necesario que haya una banda más grande que todas las demás para que esto continúe. El rock en español. El rock nacional. El rock mexicano. Ya ves, soy un pinche romántico, y ya estoy bien pinche borracho ¡Salud!

Ricardo: ¡Salud! Creo que voy a pedir otro whiskey, para que me cuentes los chismes de Vicente y Alejandro Fernández ¿qué hay de eso?

Freedy: ¡Ah, no! Esos no te los voy a contar yo ¿dónde me viste el sombrero y las botas? Yo soy roquero y de música ranchera no sé nada. Nada de nada. Nadita. Mejor pídete dos whiskeys, o cuatro, y apaga la grabadora. Sigamos platicando y en una de esas te cuento. Al fin y al cabo esta cantina parece que no la cierran nunca.